El regreso de Alonso a Renault ha provocado una pequeña revolución en las jugueterías de todo el país. Desde que se hizo pública su marcha a la escudería francesa son muy pocos los que quieren seguir teniendo algo relacionado con McLaren, la anterior casa del piloto asturiano.
Los que lo tienen más claro son los más pequeños, que desde luego, siempre han tenido muy claro que el color azul era su color y que Renault es su equipo.
Las cajas del Mercedes que pilotaba Alonso sólo provocan reacciones de rechazo y la imagen de Lewis Hamilton sólo ha dado pérdidas.
Lo cierto es que tras el anuncio del fichaje del asturiano por Renault, y en tan sólo unas horas, se ha vendido más el R26 de hace dos temporadas que el monoplaza de este año de McLaren en tres meses.




